Cuando descubres las obras de Terry Border lo primero que sucede, normalmente, es que te da un ataque de risa. Terry convierte lo cotidiano en obras de arte satíricas, en un frenesí de genio creativo. Transforma los objetos cotidianos, transmitiendo emociones teñidas de su peculiar humor con las historias que es capaz de contar usando un poco de alambre.