No tenemos acceso a la comida, no tenemos acceso a las cosas de todos los días que son necesaria para una vida digna… techo, comida, transporte, salud”, afirma. Pero la cuestión es si todos estos reclamos, compartidos por buena parte de la población griega, constituyen un delito de genocidio, dado que la demanda va por ese lado. Olga no tiene dudas: “Sí, ya que al privarnos de nuestro trabajo y de nuestros ingresos, nos impide casarnos y tener hijos. La gente que no se puede mantener por sí misma, no se puede casar. Y muchos de nuestros jóvenes