Seguro que la primera vez que la mayoría de las personas leyeron LOL y OMG lo hicieron en un e-mail, un foro, un chat o un comentario de una web. Hoy en día son de uso cotidiano en la Red (incluso entre los hispanohablantes) y el diccionario Oxford ha decidido adaptarse en su nueva edición, incluyendo éstos y otros muchos términos tecnológicos.