El consenso sobre la necesidad de rebajar un 30% las emisiones de CO2 saltó ayer por los aires sobre las alfombras del Congreso de los Diputados. El Partido Popular decidió no votar a favor de las conclusiones de la comisión para el estudio del cambio climático y presentó en su lugar un informe propio en el que recomienda no apoyar ese esfuerzo de reducción de emisiones, y demanda que no se adquieran nuevas obligaciones en este apartado si no cuentan con el consenso de todos los países desarrollados.